¿Cómo son los pedidos de nuestros clientes? Desde hace ya unos años las tendencias de consumo del cliente se han visto modificadas, pasando de pedidos de grandes cantidades y plazos de entrega elevados, a pedidos de pequeñas cantidades y de plazos de entrega cada vez más cortos.
Unos de los factores más relevantes que causan dicho cambio de tendencia en el consumo de los clientes es la acumulación de stocks, en definitiva material almacenado que corresponde a dinero inmovilizado ocupando superficie y susceptible de transformarse en obsoletos. Este efecto adquiere mucha importancia hoy en día, y más en épocas de crisis.
Por el contrario, la nueva tendencia elegida por nuestros consumidores, corresponde a la realización de pedidos de menor cantidad y entregas más frecuentes, opción que les permite reducir los stocks, y a su vez, una disminución de costes significativa. En definitiva, la realidad es que nos encontramos con una variabilidad en la demanda del cliente que nuestras empresas deben gestionar.
Frente a la evolución de la demanda del cliente podemos optar por dos estrategias distintas. La primera, corresponde a la acumulación de stocks de la mayoría de las referencias para cubrir las variaciones en los pedidos y satisfacer las necesidades de los clientes. Esta estrategia, puede darnos una sensación de seguridad pero tiene unos importantes costes asociados.
La segunda estrategia que se puede plantear para abordar con garantías de éxito la variabilidad de la demanda del cliente es la flexibilidad, es decir, la capacidad de ajustarse a la demanda del cliente mediante la producción de la referencia que requiere el cliente, en la cantidad y en el momento que lo necesita.
En el presente artículo, nos centraremos en fijar los conceptos previos para definir la segunda estrategia, adaptarnos a la demanda del cliente.
El primer concepto que parece evidente plantear, sería como traducir la demanda del cliente a las líneas de producción, en definitiva como definir el ritmo de la demanda.
Takt Time - El ritmo de la demanda
La demanda del cliente es variable por definición, efecto que no es recomendable traspasar a las líneas de producción de nuestras empresas. Nos conviene que las líneas trabajen a un ritmo constante que permita dimensionar los recursos y la capacidad de las mismas, evitando oscilaciones en las necesidades de mano de obra y siempre enfocada a satisfacer las necesidades del cliente.
Podríamos pensar en situaciones de variabilidad de la demanda del cliente para una línea de producción específica. En este caso si tenemos una variación de la demanda diaria de 100 unidades para el día 1, a 50 unidades para el día 2, supone un desequilibrio en las líneas de producción.
El concepto que nos permite transmitir el ritmo de la demanda del cliente a producción es el Takt Time. El Takt Time, término de origen alemán, define la unidad de tiempo que tarda el cliente en consumir una unidad de producto o servicio. En concreto, el Takt Time permite definir la cantidad diaria que requiere el cliente en un período de tiempo determinado.
Una vez analizada la herramienta que nos permite concretar cuál es el ritmo de consumo del cliente, corresponde definir cuál es el ritmo de la producción.
El ritmo de la producción:
El ritmo de la producción se mide mediante el Tiempo de Ciclo. Este parámetro equivale al tiempo que requiere generar una unidad de producto o servicio.
A partir del Tiempo de Ciclo definido para un periodo de tiempo, podemos establecer la capacidad de producción, correspondiente a la máxima cantidad que un proceso, una máquina o un sistema puede producir. De esta manera se puede diferenciar en:
- Capacidad Teórica o Nominal: Lo que podemos realizar si no existiera o sucediera ningún problema o interrupción. (Eficiencia Teórica)(1)
- Capacidad de Cálculo o Planificación: Capacidad teórica menos interrupciones en el proceso. (Eficiencia Teórica de Cálculo)(1)
- Capacidad real: El volumen real alcanzado a plena utilización de un sistema de producción, después de deducir los tiempos de paro como tiempos de mantenimiento, los cuellos de botella, etc,… Capacidad realizada efectivamente. (Eficiencia real)(1)
Relación entre el ritmo de la demanda (Takt Time) y el ritmo de la fábrica (Tiempo de Ciclo)
Una vez definidos los ritmos de la demanda y de producción, podemos definir la relación entre ambos llegando a las siguientes conclusiones:
- Si el Tiempo de Ciclo de una línea de producción es inferior al Takt Time de la misma, partiremos de una casuística en la que el ritmo de la producción es superior al ritmo de consumo del cliente, que si perdura en el tiempo llevará a la acumulación de stocks.
- Por el contrario si el Takt Time es inferior al Tiempo de Ciclo, nos encontraremos en una situación en la que el ritmo del cliente es superior al ritmo de la producción y no se podrán satisfacer las necesidades del cliente.
- Partiendo de la estrategia que definimos en el inicio del artículo, la situación óptima es aquella en la que el Takt time y el Tiempo de Ciclo se asimilan llegando a producir lo que el cliente solicita sin una acumulación de stocks.
La herramienta del Lean Management que permite transmitir el concepto del Takt Time al sistema de producción es la Nivelación de la producción o Heijunka.
La Nivelación de la producción
La Nivelación de la Producción, Heijunka en japonés o Production Smoothing en inglés, consiste en la definición de la variedad y la cantidad productos a producir en un periodo de tiempo determinado.
El principal objetivo de la nivelación de la producción es hacer coincidir de forma eficiente la producción a la demanda del cliente buscando reducir los lotes de producción(2) y en consecuencia se minimiza el inventario, costes, mano de obra y el tiempo de procesado de toda la cadena de valor. En definitiva es producir la referencia que solicita el cliente interno o externo en la cantidad más próxima que lo solicita y en el momento que solicita.
La nivelación de la producción incluye los siguientes aspectos:
La nivelación de la producción por Cantidad:
Consiste en conocer la demanda del cliente para un periodo de tiempo y repartir equitativamente las cantidades a producir dentro de los días disponibles. De esta manera se produce cada día la misma cantidad de producto. Las jornadas en que la demanda del cliente está por debajo de la producción se generan stocks que se acumulan para cubrir las jornadas en que la demanda es superior a la producción.
La nivelación de la producción por mix de Producto:
La nivelación de la producción por tipo de producto se basa en la fabricación diaria del mix de producto necesaria para seguir la demanda del cliente. Esta tipología de nivelación de la producción permite adaptarse diariamente a la demanda del cliente, ajustando los lotes de fabricación(2) al mix de demanda diario.
Así, por ejemplo, podríamos suponer una compañía que produce diferentes referencias del mismo modelo y con una variedad de colores Azul (A), Blanco (B), Verde (V) y Rojo (R) y que en un periodo de tiempo determinado la demanda de dicha referencia es de 5 de color Azul, 3 de color Blanco y 2 de cada color Verde y Rojo.
Una producción masiva, buscando economías de escala y buscando minimizar los cambios de serie entre productos, probablemente producirá los productos en el siguiente orden: AAAAABBBVVRR, a pesar que no todas las referencias A, por ejemplo se requieran de forma urgente.
Una empresa en la que la producción está nivelada y ajustada a la demanda del cliente, se esforzaría en construir una secuencia repetitiva AABVRAABVRAB, ajustada periódicamente en consonancia al cambio en la demanda del cliente. De esta manera se produce de forma diaria el mix de producto que requiere el cliente, evitando producir para acumular stock para futuros pedidos, ocupando superficie, destinando recursos al movimiento y gestión de material que no se requiere en el preciso momento y generando posibles obsoletos.
En definitiva, la Nivelación de la Producción, teniendo en cuenta los tiempos que corren, es una transformación del sistema de producción y planificación, ajustándolo a las necesidades del cliente, y no esperando que el cliente se adapte a nuestra forma de trabajar, la forma de trabajar de siempre.
En los siguientes artículos, detallaremos cómo aplicar esta herramienta a las plantas de producción, así como los beneficios y las consecuencias de aplicar esta metodología.
Referencias
(1) Lean Managament MC Aplicada en Industrias Gráficas - OEE
(2) Lean Managament MC Aplicada en Industrias Gráficas - SMED |